lunes, 6 de diciembre de 2010

reflejos...


Almas varadas, errantes, vestigios de un pasado glorioso, duro, portadoras de sueños, soledades, lágrimas... vida que nació de la savia, manos esperanzadas que las modelaron, sal que se filtró por sus entrañas hasta dejarlas inservibles, sombras de una belleza que se funde aferrandose a lo eterno...Dejemos que el pasado se haga presente y tome fuerza, contemplar con templanza es tomar conciencia de la huella que nuestro presente dejará en el futuro...

jueves, 11 de noviembre de 2010


No creo mucho en el destino, aunque hay cosas que por azar parecen estar conectadas por un ente superior que mueva los hilos. El torbellino vital de lo cotidiano a veces nos envuelve con una fuerza imparable, el día a día, con sus altibajos extremos en demasía, en los que pasamos en cuestión de minutos, incluso segundos, de la risa a la nostalgia, del cabreo a la calma, del hastío al deseo mas voraz. Y es que esta vida es velocidad, pero no una velocidad cualquiera, tiene que estar repleta de momentos útiles, productivos, programados...Por eso me sorprendió que la casualidad me llevara a un lugar diferente, un lugar donde no existen las tecnologías, ni las prisas, donde el tiempo se saborea, un tiempo que sería para muchos de nosotros perdido, vacío, aburrido, cuando en realidad, somos nosotros los que estamos dentro de la dinámica de adornar nuestro tiempo con banalidades absurdas y materiales, tan efímeras y pasajeras, tan volátiles... que...cuando no las tenemos nos sentimos vacíos y desolados, es como si nos quitaran un pilar de nuestras vidas.
Pasamos demasiadas veces por los lugares ignorándolos, tenemos las cosas en frente de nosotros sin darnos cuenta, miramos monumentos como el que se ve un dedo de la mano, tenemos la mente repleta de cosas inútiles que nos bloquean y nos hacen seguir de frente, nos parecemos a animales de carga con orejeras. Yo misma, he pasado incontables veces por la Cartuja de Jerez, y por supuesto, el edificio es precioso, tiene la magnificencia de las catedrales góticas, pasando delante de ella y mirándola de reojo, sólo eso, pero... algo me impulsó a entrar. Sólo puedo decir que he descubierto un tesoro, no tiene nada que ver con la religión, ni el fanatismo, va mas allá de cualquier creencia. Los cartujos hace años que se fueron de allí, pero, el edificio no ha sido abandonado, ahora moran allí, las hermanas de belén, he de confesar que cuando las vi, la primera impresión fue de extrañeza, pensaba que me había colado en algún ritual mas bien propio de una secta que de una congregación católica. La estampa parecía sacada de un cuadro medieval, madera, incienso, oscuridad, luz tenue y un silencio adornado por cantos dulces. Algo parecido a lo que transmiten los cuadros de Zurbarán, sus hábitos son blancos y destacan sobre la madera del coro. Mirándolas pensé que solo alguien muy valiente puede llevar una vida así, medio ermitaña, aislada, incluso de ellas mismas, vida para personas privilegiadas y especiales, vida de meditación y aislamiento... ¡cómo pueden!. No las entiendo, pero en cierta forma las envidio, lo tienen tan claro... Estamos enraizándonos en la cultura del laicismo y catalogando lo que no nos cuadre como ignorancia, adoctrinamiento...Si logras desprenderte de tu coraza mundana, podrás ver ese pequeño oasis en el que el tiempo se ha detenido por completo. Pero, si no puedes desprenderte de tus cadenas, aunque sea por un instante, pasa de largo.

lunes, 25 de octubre de 2010

MEDUSA.



La bella sacerdotisa Medusa dudó por un momento de su destino, ante los demás poseía un gran prestigio, pero en el fondo de su corazón anhelaba una vida cotidiana. Caminó por la gran galería de columnas y se sintió pequeña. Sus sandalias dejaban traspasar el frío del mármol y su túnica danzaba con la suavidad de un despliegue de alas, la brisa cálida de una tarde de mayo, la reconfortó. Al entrar en el templo comprendió todo, la inmensidad de su diosa la hizo elevarse en un trance místico, el destello dorado de su túnica y su piel de marfil contrastaban con los claroscuros de las velas y las pilas con perfumes florales, Atenea, poder virginal y puro, símbolo y guía de su vida. Contemplarla en toda su magnificencia le dio fuerzas, a pesar de su alma mortal, conseguiría estar a su altura. La naturaleza la había dotado de una belleza inigualable, su cuerpo estaba tallado armónicamente, su cabello perfumado caía en cascadas sobre su rostro, a su espalda se deslizaba trenzado y anudado con un pasador de marfil y oro. Nadie mancillaría su belleza, nunca, Medusa confiaba en la protección divina, así que disipó esos pensamientos.

El verano estaba cada vez mas cerca, pero sin llegar a dar su paso firme, el clima a pesar de la época estaba raro, diferente, días atrás la brisa le había traído el aroma del mar, a veces lo sentía tan cerca, que podía casi palparlo, el aire estaba cargado de aromas de rocas, arena, algas... si cerraba los ojos, podía oír hasta el sonido de las olas cuando mostraban sus cicatrices de espuma. Era una sensación extraña pero al mismo tiempo placentera, el mar y su inmensidad era lo más parecido al infinito que conocía, horizonte inalcanzable, pero al mismo tiempo sereno. Esa tarde esas sensaciones se empezaban a multiplicar atropelladamente, hasta tal extremo que insultaban cualquier vestigio de posible cordura. Se arrodilló como hacía a diario para ordenar las ofrendas, cuando algo la dejó petrificada, inmóvil, las velas titilaban alocadamente, un viento húmedo, nauseabundo, parecido al cúmulo de algas que dejaban los temporales y se descomponían amontonados, le hizo sentir nauseas, ¿qué estaba pasando?, de repente sintió una presencia que la rodeaba ahogándola, dejándola casi sin aliento para respirar, pudo volverse por un instante y ver aquellos ojos azules como el mar inmenso, los ojos de Poseidón que brillaban en un arcoíris con matices verdosos y grisáceos, aquellos ojos le transmitieron las intenciones sin mediar palabra, y un gran terror hizo que su cuerpo se paralizara transformándose en algo cercano a la piedra, un dolor terrible la atravesó completamente, algo parecido a una lanza de hielo le abrió las entrañas, y se desvaneció. Cuando recobró el conocimiento era demasiado tarde, un charco de sangre helada y espesa bajaba por sus muslos en un sacrificio de terror. Pudo ordenar las ideas, había sido mancillada, humillada, violada, acababan de romper en dos su destino, todo a partir de entonces era imposible, rogó piedad por su alma ante la diosa, que se tornó de piedra ante sus ojos, huyó y como pudo salió de la estancia.

La maldición era inevitable, Atenea no podía soportar la visión de aquel cuerpo que en otros tiempos había amado hasta la locura, tenía que transformarlo, su templo estaba profanado con el más vil de los crímenes, el deseo y debilidad de los hombres, Medusa pasaría a ser el monstruo con la fuerza y el poder de la muerte.

Las circunstancias la habían arrojado al peor de los destinos posibles, su piel tersa y aterciopelada empezó a encogerse, todo ello entre dolores insoportables, el hedor de la muerte comenzó a fundirse con él, y su rostro se hinchaba grotescamente, sus ojos se arañaban con sus párpados hasta que quedaron inmóviles, su lengua crecía y salía descontroladamente, entre efluvios humeantes y pútridos, Medusa comenzó a gritar desesperadamente, intentaba arrancarse la piel que la aprisionaba. Su cabello comenzó a transformarse en una masa viscosa y fría que se movía, miles de serpientes coronaban su cabeza retorciéndose en una lucha feroz por moverse, el dolor era insoportable... su destino... marcado para siempre, ahora, aislada de la humanidad, era la dama de la muerte.

viernes, 22 de octubre de 2010


"Quiero que sepas que las mayoría de mis cadenas de carne están provocadas por tus miedos".

El aire era cargado y espeso, voces banales se arremolinaban y la aturdían en una sinfonía demencial, al tiempo que clausuraban cuaquier tipo de armonía. Sentada frente a un café, frío, negruzco y sin espuma, intentaba ordenar alguna de las muchas ideas que la aturdían. No podía aceptarlo, se sentía malvada, sucia, inhumana, y lo peor, menos libre. Acababa de cambiar sus cadenas por otras nuevas, las de la conciencia. Ocho años de relación son muchos "te quiero" como para borrarlos de un plumazo. En cada uno de ellos había un matiz siniestro, sombrío e hipócrita. Demasiadas veces, se sintió incómoda cuando los pronunciaba dubitativa y temblorosa, los acompañaban un cierto matiz obligado. Ella lo hacía dominada por aquella parte de si misma que tanto odiaba, esa parte irracional que la envolvía en un torbellino pasional y la llevaba al borde de la locura. La inactividad de sus obras, el no hacer nada por cambiar, en cierta manera, la disculpaban ante si misma. Miraba su propia vida desde la butaca de espectadora y se sentía cómoda bajo el guión del destino. Aunque, por esa causa había llorado mil veces, algo superior a sus fuerzas le hacía permanecer en aquél estado y no poner freno. Era cobarde, esperaba que el tiempo fuera desmigajando los sentimientos y deteriorara la fuerza de éstos.

lunes, 18 de octubre de 2010

Poison.


Intentó moverse, pero algo retenía sus manos, apenas alcanzaba a distinguir la claridad del pequeño ventanuco que tenía al fondo...sus párpados eran pesados y le mostraban una realidad velada y espesa, parecida a aquella que solía mirar desde niño a través del fondo de los vasos con líquido. ¿Dónde estaba?, no pudo articular palabra, un dolor punzante, como si lo taladraran miles de clavos respondieron al vano intento de emitir cualquier sonido. Poco a poco iba ordenando ideas, estaba en un hospital, o al menos tenía casi la certeza, el olor, el sonido del respirador y el macador del ritmo cardíaco lo delataban, eso lo tranquilizó un poco, al menos estaba vivo y a salvo. Alguien se acercó y reconoció un perfume familiar, sintió el calor de la mano de su mujer que lo acariciaba en una actitud casi maternal, el olor floral de su perfume y el aroma avainillado de su escote hicieron que se sintiera como en casa, ahora no tenía nada que temer... ella se acercó con una suavidad casi felina y le susurró al oído..."nos vemos en el infierno". De repente la realidad le dio un vuelco, ¡era ella!, se retorció en un vano intento por moverse, trató de escapar, pero su cuerpo debilitado ya no respondía a sus impulsos, sintió náuseas, su pecho se aceleraba y convulsionaba en una lucha feroz por atrapar el útimo aliento, pero... cerró los ojos (...)

lunes, 19 de julio de 2010


Todo se nos hace cotidiano e invisible a los ojos. A veces, me gustaría tener la sensación de novedad sobre muchas cosas que me rodean, experimentar la fascinación que me produjeron en un primer momento. Mirar con ojos de niña, estar receptiva, sin ninguna experiencia ni juicio previo. Caminar por la vida, libre, sin escudos ni barreras, esas que la experiencia carga a tu espalda, como un peso difícil de soportar. Pero... tengo que aceptar lo que tengo y acomodarme a ello. Volver atrás es difícil, además, imposible.

sábado, 10 de julio de 2010

He cruzado tu corazón



Como duele
como desgarra
y mas aún
me quejo!
he cruzado tu frontera
donde yace tu intocable fragancia
frágil desnudez
de tu corazón!

Malditos días maldigo!
quiero beber de tu boca
tocar tu suave piel
que resplandece y alumbra mi camino!

Cruzo tu frontera y te desboco
para que yo así pueda cantar esta canción
desesperada por estar tan lejos de ti!

Que el diablo me coma!
si voy a decir que ya no te amo
que el paraíso se vaya de mis sueños
que la tierra deje de girar y el sol desaparezca
pero que todo vuelva a lo que realmente siento
sin ti yo no vivo!

No escuchas las plegarias en los vientos y lluvias?
no escuchas los estampidos de luces que ciegan mi corazón?
no ves el universo navegando en un carrusel de luciérnagas?
tú crees que soy un estúpido mas que grita y se atormenta?
por solo sentir y escuchar tu voz?

Aunque estés lejos
te toco
porque he cruzado la frontera de tu corazón!

Ay como duele y me desgarra!
no tengo sosiego desde cuando te pensé
y tú, títere de otros
me miras con lástima
y ríes de recibir todo este amor!

Que te lleve la corriente!
que se abra la tierra
cuando cruces a mi jardín y no me traigas
lo que yo merezco por abordar tu corazón!

Como me lamento no haberte conocido antes
ahora soy esclavo de mis propios sufrimientos!
que solo quiere amarte.
Ya no soy aquel afortunado
que pensó que con solo adorarte era la solución!

He cruzado tu frontera de destierros y lamentos
de penas y soledad
se que me escuchas
cuando canto esta canción!

Ahí estaré
te levantare en mis brazos
embriagaré todos tu deseos
y por fin seras siempre mía!
cuando cruce tu frontera!

Oh dulce amor mío
tierna esperanza que tengo
de una pasión que necesita de tu amor!

FERNANDO.

martes, 11 de mayo de 2010

Ojalá los labios probaran aquello que el cuerpo no alcanza a tocar...


Ojalá los labios probaran aquello que el cuerpo no alcanza a tocar:
la niebla remota que invade los corredores
y compite con el frío en su carrera por alcanzar el descanso.

El descanso que no existe.

Ojalá los labios pudieran decir lo que el cuerpo no entiende.
Entonces las olas resbalarían sobre sí mismas
en una danza capaz de invocar al silencio.

El silencio que no existe

porque hace tiempo le robaron el nombre
y ahora camina por el mundo sin palabra que le corresponda.

La palabra que no existe.

María Luz Albuja.

sábado, 1 de mayo de 2010

FIN


Imaginaba cual era el final, aunque todos dijeran lo contrario, incluso, una parte de mí, me avisaba cruel y despiadadamente. Es triste tener que dar razón a ese lado, que siempre tiene los pies en la tierra, que es negativo, que ve el lado malo, que corroe todo lo que toca.
Pero... tú también eres culpable, nunca me avisaste que el diablo te acunaba, como a su mas preciado tesoro. Nadie me dijo, que las viejas historias te habían convertido en piedra. No ví, no sentí, como me negabas por las murallas. No acepté, que era el paréntesis de tu otra... verdadera mirada.
Ahora... no sé. Creo que es tarde. Para mi no, que sigo y seré la misma, a pesar tus esfuerzos.
Ahora he cerrado las puertas mas que nunca, porque, no mereces mi vida, ni mis palabras, ni mi amor.
No pienses que huyo, al revés, te ayudo y a la vez, a mi misma.
Cuando sientes, que estando o sin estar, sería lo mismo. Cuando al estar, tampoco pintas nada... Duele, pero la palabra que mejor lo describe, es "FIN".

viernes, 19 de marzo de 2010

Retazos (el imposible olvido, Gala)



"No se elige. La elección que creemos intransferible se nos da hecha desde el principio. A lo que cada uno de nosotros está obligado es a entrar dentro del propio corazón, interrogarse allí en silencio, aguardar con paciencia la respuesta y ser luego uno mismo. Sólo eres libre de verdad cuando, por fin, quieres ser lo que eres con todas tus potencias y sentidos. Por eso alguien dijo que la verdad nos hará libres. Quizá en contra de la intención de quien lo dijo, que fue San Pablo, es cierto. No hay otra certidumbre. En eso consiste ganar nuestra carrera. En eso consiste llegar el primero a la meta de la carrera más transcendente: la que corre cada uno en su interior a solas, sin otra competencia que uno mismo. El camino de perfección empieza ahí, donde el nuestro tan personal, termina. Nadie puede perfeccionarse sin ser antes él mismo."

"Todo amor es verdadero, supongo, cuando brota del verdadero fondo del corazón. Entonces echa por tierra todas las murallas, todos los prejuicios, todas esas defensas, y transforma una vida oscura (señaló la pobreza de las fachadas ante las que pasábamos), en una ciudad abierta y libre, llena de sol día y noche.
- ¿Día y noche con sol?.- Me eché a reir.
- Por la noche también hay sol aunque no lo veamos.
Así sucede, creo, con el amor."

"Y, sin embargo, no me cabía duda de que el amor no era el de Elvira sino esto de ahora. Este deslumbramiento ante el rostro de Minaya. Esta negativa a imaginar, desnudo, el cuerpo de Minaya. La visión del mundo se había reducido a él. - Eso es empequeñecerlo-, me parecía oirlo decir, pero no era empequeñecerlo: el mundo crecía en él. En él todo se transformaba en contradicción... O quizá no en él, sino en mi sentimiento. Hasta en mis sentidos: de repente, o casi de repente, su rostro se nublaba, se oscurecía, dejaba ya de verlo, me quedaba en medio de tinieblas... Porque la luz, si es excesiva, también ciega. Y su rostro obnubilaba...
Aunque también me cegaba, al cerrar los ojos, a todo lo que no fuera él, a cuanto no hubiese visto a través de sus ojos... Este alargar la mano y no tocar. Y soñar con tocar, y no soñar con más que poder tocar algún día, nunca con ser tocado..."

"Ni el amor dviniza. Al contrario, hace a quienes se aman, más humanos, ahí está su grandeza."

"La muerte y el nacimiento son el mismo misterio de la Naturaleza: Y los misterios de la eternidad no son para oídos de carne y sangre... Hay algo más en el cielo y en la tierra de lo que sueña nuestra filosofía: eso dice, al menos, Hamlet... la vida y la muerte son las caras de una misma moneda. Un cuerpo inanimado es sólo una jaula vacía de la que voló el pájaro, de la que voló el abejaruco... - Y me miró con una intensidad, que entonces no entendí."

"El amor está por encima de todas las contradicciones. Por encima de todas las maneras convencionales de manifestarse. Cualquier forma de amor ha de ser respetada, porque cualquiera es normal, sea frecuente o infrecuente... Que ningún enamorado se sienta perverso o culpable. Todo amor es amor, compartido o no, siempre que respete la libertad ajena."

"La culpa era mía, sin duda: pero también de aquella habilidad de Minaya que consistía en hablarle a cada uno como si sólo él existiera, y fuese, de momento, la persona más importante de este mundo."

"He adquirido una convicción. Para acercarse a cualquier cosa, desde un país a una idea o a una persona, para acercarse de verdad, hay que recorrer cuatro niveles: primero, el de conocerla, aunque sólo sea saber de su existencia; segundo, hay que verla con los propios ojos; tercero, hay que estar en ella, envuelto en ella, apoyado en ella; y cuarto, hay que volverse ella de la forma que sea... Hasta que no se llegue a esto no se ha llegado a la auténtica proximidad. El saber, el ver, el estar no llegan a donde llega el ser... Tú y yo hemos sido uno... Duérmete ahora."

"El futuro no existe: todo es presente. Allí estaba aclarado. A veces exigimos de la amistad o del amor, cuando se nos manifiestan veladamente, que nos brinden una tangibilidad, una veromisilitud sin fisuras. Y quizá la amistad y el amor también lo desearían: comparecer con naturalidad, visibles y concretos."

"Y no es que yo aspirase a una loca felicidad. En cierta ocasión, contemplando el mar alborotado, trepidante y lleno de borreguitos, entendí que acaso lo que llamamos felicidad no sea sino la armonía con su desarmonía en muchas ocasiones, creo que pensé... La armonía con el resto del Universo, creo que pensé... Sería como un breve estado de consentimiento: de sentimiento con; como una diluída y contagiosa confusión: de fusión con... La lucidez y el esfuerzo por comprender nunca he creído que nos haga felices. No obstante, el dolor y la lucidez es lo que me ha hecho vivir siempre con más intesidad hasta ahora.
Y me negaba, casi en sueños ya, sin darme cuenta, a abandonarme..."

"Porque esto y no otra cosa es la felicidad: una racha de aire, un sobrecogimiento que nos corta un momentito la respiración. Cuando volvemos a respirar somos los de antes. Es decir, somos otra vez humanos y vencidos."

"Mientras nos alejamos vemos en el retrovisor un refleo difuso. Y tal espejismo es capaz de durar mucho tiempo... Después, el vacío que deja nos mueve a la añoranza; a engañarnos con la creencia de que tuvimos no sólo más de lo que ahora tenemos, sino más incluso de lo que tuvimos entonces... El corazón, ocupado a tiempo completo con el amor, no analiza. Vive a ciegas su pasión más o menos ardiente, su gozo henchido y su desdicha exagerada. Vive su intensidad...Ahora, desocupado, o procurando ocuparse en otras cosas, cuenta y recuenta su agridulce tesoro extraviado. Hasta que, cansado de mirar atrás, se convierte como la mujer de Lot, en estatua de sal. Y trata de moverse, de avanzar a solas, de conseguir encontrar otro camino.. y ya no puede."

"Cuando uno ya no sufre y no está en carne viva, sabe, y esto es peor, que la felicidad no existe. Y que quizá, lo que es peor aún, nunca ha existido... Porque para acercarse a ella o reacercarse, sería imprescindible romper las ataduras, del miedo."

"Las palabras carecen de poder. No sirven ni para dar la bienvenida. No son capaces de abrir la mente ajena. Una vez que entreabren la boca, todos están ya equivocados. El que trata de explicarse con palabras no logrará la iluminación de este mundo. El abuso de ellas nos disminuye."

"Hay cosas que se no pueden expresarse con palabras y que no pueden expresarse sin palabras. Lo positivo y lo negativo se entrelazan en el mejor lugar."

"Si encuentras a un soldado, dale tu arma, si encuentras a un poeta, dale tus oídos, pero no les des todo a todos, porque entonces ninguno te comprenderá."

"Por eso aquella noche te dije que me encontraba solo... Y hay que callar, para no hacer más daño, aunque se nos desgarre el espíritu. De ahí ue tú me hayas compensado tanto; de ahí que agradezca tanto tu presencia y tu amor..."

sábado, 13 de marzo de 2010

Algo que ya es parte de mi.

"Si los barcos son fuertes, soportarán todas las tempestades, algo que se hace con calma, serenidad y cariño, siempre llegará a buen puerto."


Algún día habrá que construir un barco...

Habrá que mojarse los pies para ponerlo a navegar..

Posiblemente, habrá tristeza al partir, habrá que asumir que el mundo se mueve y el tiempo no para.

Habrá que decidir que equipaje se lleva... yo, personalmente, no llevaré más que el cariño que quepa en los bolsillos, que es muc ...ho, para ir acariciándolo...

Algún día, no podremos estar sin el mar. Los elfos no pueden ver el mar, porque ya olvidan el bosque, y solamente serán felices navegando barcos de alas blancas.

Pero en cualquier lugar del mundo, el mar que yo veo es el mismo que ves tú.

Y eso es motivo de alegria.

Gracías, Dama de las Palabras. Por todo.

(escrito por alguien muy especial)

jueves, 7 de enero de 2010


Hoy en día son numerosas las formas en las que interactuamos las personas. Aún recuerdo como algo muy lejano, aquella época en la que la carta era un objeto adorado, visualizo aquellos teléfonos de rueda pesadísimos, en los que perdías la intimidad si tenían supletorios ( más de una vez ha delatado la risita al otro lado del hilo), y en los que la identidad de la persona que llamaba era una sorpresa pocas veces anunciada.
Recuerdo la primera vez que recibí una postal, o al menos que tuviera conciencia de ello, era de un amigo de la infancia, Javi se llamaba, tenía una gota de perfume, que había hecho que las letras se difuminaran por el centro, la de veces que habré mirado esa postal, intentando descubrir alguna clave secreta o algo, ahora sólo arranca una leve sonrisa, por la inocencia que compartía, y la limpieza de los sentimientos que acarreaba.
Ya todo es diferente, cada vez confío menos en las personas, y es que... el tiempo te hace ver y captar todas las pistas de las que tienes que huir.
Ahora ya no nos mandamos cartas, apenas mails de cuatro frases son suficientes, algún mensaje de texto suelto, o incluso un correo rodado, con el que quieres decir, mira estoy aquí, pero no quiero, ni tengo tiempo que dedicarte, una auténtica pena.
Y mucho más difíciles se vuelven las relaciones que nacen en este medio, porque falta la inmediatez o el lenguaje visual, señales que en la vida real hacen que confíes inmediatamente en alguien o la rechaces de pleno. Yo para esas cosas siempre he tenido un sexto sentido, pero claro, cuando solo lees, ¿cómo percibirlas?. Imposible.
Ahora puedo ver como las personas pueden mostrarte una imagen amable, divertida, inteligente, cómplice... cuando en realidad es un espejismo, un invento, una máscara, ya no sé que pensar, por si las moscas he reforzado mi escudo, que ya de por sí, era bastante fuerte.
Ahora puedo mirar alrededor y captar todo el daño que este mundo irreal puede hacer en la realidad de alguien. Gente que manipula, que juega, atrapa, engaña, sólo con el fin de llenar una vida de la que carecen, un despojo vacío en el que las historias y sentimientos ajenos les sirven como alimento espiritual, en una especie de ritual egoísta.
Pero bueno, no puedo hacer nada y ... ser testigo de las acciones de esas personas, me pone en un punto complicidad hacia ellas, que a veces roza la cobardía... Igual aislarse de esas cosas sería lo mejor, cortar radicalmente con todo, una vez que aprendes la lección, ¿ para qué caer de nuevo o tropezar con la misma piedra?.
La maldad tiene muchas caras, y muchas facetas e intensidades. Pero generalmente la maldad suele tener un denominador común, el provenir de seres humanos, al resto, puede llamársele fuerzas de la naturaleza, o incluso infortunio.
En fin, no quiero seguir porque el siguiente paso que me apetece es personalizar, y dar detalles, y...¿ para qué?.
Ahora lo que me apetece es abrazar y besar, y de eso, mi vida tiene momentos, así que... el resto...

lunes, 4 de enero de 2010

Si ya no vienes...


Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo?
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.

Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.

A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.

No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.

Antonio Gala.