Hay momentos en tu vida, en los que cuesta dar un paso, tomar una decisión, decir una última palabra que quizá rompa ese hilo que está a punto de romperse. Hay cosas que mueren, en el mismo instante que se las toca, sí, pueden alargarse, incluso tener apariencia feliz, durante un tiempo. Agonizar lentamente, buscar un lugar dónde morir, o una última estocada que termine con ellas.
Esa sería una forma de verlo, pero sería arrasar con todo aquello que se torna imperfecto en tu vida, también se puede caminar con una herida cicatrizada, a veces incluso puede mostrarse con orgullo, como la huella de algo que se superó a pesar de las circunstancias.
Hoy, he vuelto a levantarme, dejándome llevar por la inercia, aunque, el fantasma del conformismo asoma a mis espaldas, aún no es momento de hacer nada, o puede, que sea demasiado tarde para hacerlo.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


