
Muchos son los mitos que arrastramos con respecto a nuestros antepasados los griegos. Tenían la virtud de la pureza por encontrarse precisamente en ellos muchas de las bases y el origen de pensamientos, instituciones, modo de vida, política, etc...
Tendemos a caer a menudo en el tópico fácil de "cualquier pasado fue mejor", sin embargo, no es oro todo lo que reluce, algunas preguntas como... ¿qué pensaban los griegos acerca del amor?, ¿cómo veían ellos las relaciones de pareja?, ¿qué posición tomaba cada una de las partes?, no son tan perfectas.
Para los griegos, la relación entre dos personas del mismo sexo estaba aparte de bien valorada, socialmente, bien vista. Vale, hasta ahí, perfecto, podría considerarse como una exaltación de la libertad y un adelanto a nuestro tiempo, pero... hay un matiz que muchos desconocen, el amor que los griegos aprobaban, era una relación basada en la pederastia, es decir, una relación entre un adulto y un adolescente(pais).
La virilidad no se manifestaba únicamente en la heterosexualidad, ya que un adulto(activo) podía manifestarse en una mujer, o en un adolescente(ambos pasivos).
Sólo aquella pareja en la que fuera manifiesta la diferencia de edad, sin plano de igualdad, era socialmente aceptada, se justificaba porque la diferente experiencia permitía al adulto (erastes) enseñar y formar al adolescente (eromenos), por lo que el adulto cumplía una función social necesaria como introducción a la ciudadanía.
En cuanto a la edad, el adulto tenía que superar normalmente los veinte años y el menor oscilaba entre los doce y diecisiete años, hay un poema de Estratón que define muy bien este dato:
"Yo gozo con el vigor del de doce años, pero el de trece
es mucho más deseable;
el que tiene ya catorce es la flor más deseable de los amores,
pero más agradable es aún el que comienza ya a los quince.
El de dieciséis es propio de los dioses; buscar al de diecisiete
no me corresponde a mí, sino a Zeus".
Esto ocurría porque a la edad de diecisiete años el cuerpo ya adoptaba las características propias de la edad adulta, y por tanto, ya dejaban de ser "hermosos".
La forma en la que los adultos se acercaban a los adolescentes para iniciarlos era de lo mas variada, pero generalmente, éstos acudían a los juegos gimnásticos, donde los jóvenes mostraban sus cuerpos desnudos, allí discutían sobre su belleza y destreza, ofreciendo regalos para propiciar el acercamiento.
La edad para dejar de ser iniciador o amante dependía del rol y estatus social que éste tuviera en la sociedad, por ejemplo, Sócrates, casado con Jantipa tras su matrimonio, no dejó de cortejar a bellos efebos, Sófocles casado con Nicostrata, los amó durante toda su vida, se cuenta que ya a la edad de sesenta y cinco años, llevó a un niño a la muralla envuelto en su capa a fin de esconderse de miradas indiscretas, el muchacho logró huir robandole esta.
A todo esto...¿qué papel jugaba la mujer en este entramado?, el amor a los adolescentes era superior al de las mujeres, ya que estas ni siquiera podían establecer una relación, el poeta Teognis la define:
"A un muchacho se le toma afecto; de una mujer no hay amante estable;
hace el amor con quien le sale al paso"
Según Protógenes, la unión con la mujer era necesaria para la procreación, pero distando mucho de lo que pudiera considerarse amor verdadero, era considerada una sencilla atracción como el de las moscas por la miel. Estratón dijo de ellas que no tenían mirada limpia, no emanaban aroma puro y eran frígidas por detrás.
Pero, no todo estaba perdido para ellas, algunos defendían su superioridad en el amor, recogido en algunos poemas de la Antología Palantina.
Para terminar con este compendio, por llamarlo de algún modo de "usos y costumbres" amatorias, citaré el pensamiento de Calicrátides, que decía de ellas; "las mujeres han sido instituídas para garantizar las necesidades de la especie, las mujeres, vistas por las mañanas cuando acaban de despertar son feísimas necesitando mucho tiempo para maquillarse y perfumarse, sin embargo los muchachos son hermosos y usan su jornada de manera noble. El amor a las mujeres fue necesidad primitiva, mientras, el amor a los adolescentes ha sido una conquista de la divina filosofía".