miércoles, 28 de diciembre de 2011

CURIOSIDADES SOBRE LAS ORDALÍAS O JUICIOS DE DIOS.



"¿Sabe usted lo que es una ordalía? No. Veo que no lo sabe.Pero no se preocupe; en realidad es una palabra que casi nadie conoce, puesto que cayó en desuso desde que las ordalías dejaron de practicarse en Europa, allá por las postrimerías de la Edad Media.Aun así, en algunos países primitivos continúa constituyendo una práctica común, y en Benin, que es por esencia el país de los venenos,sigue siendo una forma habitual de impartir justicia.Y es que una ordalía no es en realidad más que lo que pudiéramos llamar un «Juicio de Dios», es decir, que cuando no existe forma humana de demostrar la inocencia o culpabilidad de un reo, se le somete a una difícil prueba. Si queda vivo se supone que es inocente; si resulta muerto se supone que «era» culpable.Estará preguntándose a qué viene todo esto, pero lo cierto es que al encontrarse ante esa imposibilidad de establecer si es usted culpable o inocente, he optado por someterle al más inapelable de los juicios: la Ordalía del Veneno, para que sea Dios quien decida.¿Loco...? Sí, es muy probable que esté algo loco, pero al fin y al cabo... ¿quién no lo está en los tiempos que corren?."
"La Ordalía del veneno" (Alberto Vázquez Figueroa).

LA PRUEBA DE LAS AGUAS AMARGAS.

Se utilizaba en casos de presunto adulterio y sólo con las mujeres.

La acusada debía ingerir un brebaje preparado por el sacerdote y en el que diluía, en agua consagrada y mezclada con tierra del sueño del tabernáculo, un papel con estas maldiciones:

“Si no ha dormido contigo ninguno y si no te has descarriado, contaminándote y siendo infiel a tu marido, indemne seas del agua amarga de la maldición, pero si te has descarriado y fuiste infiel a tu marido, contaminándote y durmiendo con otro, hágate Yahvé maldición y execración en medio de tu pueblo y séquense tus muslos e hínchese tu vientre, entre esta agua de maldición en tus entrañas para hacer que tu vientre se hinche y se pudran tus muslos”.
En ibias (Asturias), para juzgar a las presuntas adúlteras se mezclaba el agua bendita con el polvo obtenido tras raspar el altar de la iglesia.

martes, 18 de octubre de 2011

ceniza...


Soy noche, penumbra, olvido...soy el eco de un latido, un suspiro ahogado, una melodía inconclusa... paseo por tu rostro ahora desconocido, ese que muestra un disfraz de pureza...una corteza de vida tras la que murmuran invertebrados brillantes y necrófagos... eso eres, mármol pulido y frío, lápida de frase amable... esa parte que se alimenta de la vida hasta mutar lo que toca en muerte...ahora veo tu estela, ahora, ya no queda nada de mí...

lunes, 25 de julio de 2011


La búsqueda del Grial ha sido emblemática durante largas épocas de la historia. Al ser el contenedor de la sangre de Cristo, de la "esencia divina", ha sido un objeto venerado y buscado por sus propiedades mágicas y de poder. Grandes mitos y leyendas surgieron a raíz de estas propiedades, una de ellas, en la época del Rey Arturo.
En el ciclo o la época Artúrica esta leyenda alcanzó todo su esplendor, el Santo Grial representaba al guerrero sagrado,y...como consecuencia, a él sólo podía acceder una persona de gran valor, sin temor a la muerte y pureza de corazón.
Cuando el rey Arturo fue herido de muerte por su hijo Mordred (Mordred era fruto de una relación incestuosa con su hermana Morgana), el reino de Camelot, parecía ir encaminado a la destrucción. Para evitar este declive, el mago Merlín llamó a los caballeros de la Mesa Redonda y les encomendó una de las misiones más importantes de sus vidas, la búsqueda la Copa Sagrada, cuya posesión lograría sanar a Arturo, reconstruir Camelot y detener el avance destructor de Mordred.
Varios caballeros salen en su búsqueda, pero solo dos lograrán completar tal misión, Sir Percival, y un jovencísimo Sir Bedivere. Percival, al hallarlo, no pudo tocarlo al ser impuro, por lo que el virgen e inexperto Bedivere pasó a ser su portador.
A pesar de ello, Sir Percival, tras ser usada esta reliquia por el rey Arturo, fue custodio durante toda su vida, misión que lo arrastró a la eternidad al ser nombrado caballero espiritual por el resto de los tiempos, hoy en día, es su custodio, allí donde se encuentre.

domingo, 10 de julio de 2011


Deja que el tiempo acuñe monedas de plata en tus sienes, ahora tienes la templanza, esa que te abraza mientras saboreas los sueños que se han cristalizado. Pon ojos nuevos ante el futuro, no pretendas reconocer los pasajes ni adivines, porque sabes que las historias no dependen de aquél que las maneja. Deja entrar el vértigo y la duda en tu vida...de eso se trata.
Por mucho que se parezca a algo que conoces, por mucho que creas acertar como si de un oráculo se tratase, tu historia no está escrita, de ti depende el negarla, o dejarla fluir...

Muchos son los mitos que arrastramos con respecto a nuestros antepasados los griegos. Tenían la virtud de la pureza por encontrarse precisamente en ellos muchas de las bases y el origen de pensamientos, instituciones, modo de vida, política, etc...
Tendemos a caer a menudo en el tópico fácil de "cualquier pasado fue mejor", sin embargo, no es oro todo lo que reluce, algunas preguntas como... ¿qué pensaban los griegos acerca del amor?, ¿cómo veían ellos las relaciones de pareja?, ¿qué posición tomaba cada una de las partes?, no son tan perfectas.
Para los griegos, la relación entre dos personas del mismo sexo estaba aparte de bien valorada, socialmente, bien vista. Vale, hasta ahí, perfecto, podría considerarse como una exaltación de la libertad y un adelanto a nuestro tiempo, pero... hay un matiz que muchos desconocen, el amor que los griegos aprobaban, era una relación basada en la pederastia, es decir, una relación entre un adulto y un adolescente(pais).
La virilidad no se manifestaba únicamente en la heterosexualidad, ya que un adulto(activo) podía manifestarse en una mujer, o en un adolescente(ambos pasivos).
Sólo aquella pareja en la que fuera manifiesta la diferencia de edad, sin plano de igualdad, era socialmente aceptada, se justificaba porque la diferente experiencia permitía al adulto (erastes) enseñar y formar al adolescente (eromenos), por lo que el adulto cumplía una función social necesaria como introducción a la ciudadanía.
En cuanto a la edad, el adulto tenía que superar normalmente los veinte años y el menor oscilaba entre los doce y diecisiete años, hay un poema de Estratón que define muy bien este dato:

"Yo gozo con el vigor del de doce años, pero el de trece
es mucho más deseable;
el que tiene ya catorce es la flor más deseable de los amores,
pero más agradable es aún el que comienza ya a los quince.
El de dieciséis es propio de los dioses; buscar al de diecisiete
no me corresponde a mí, sino a Zeus".

Esto ocurría porque a la edad de diecisiete años el cuerpo ya adoptaba las características propias de la edad adulta, y por tanto, ya dejaban de ser "hermosos".
La forma en la que los adultos se acercaban a los adolescentes para iniciarlos era de lo mas variada, pero generalmente, éstos acudían a los juegos gimnásticos, donde los jóvenes mostraban sus cuerpos desnudos, allí discutían sobre su belleza y destreza, ofreciendo regalos para propiciar el acercamiento.
La edad para dejar de ser iniciador o amante dependía del rol y estatus social que éste tuviera en la sociedad, por ejemplo, Sócrates, casado con Jantipa tras su matrimonio, no dejó de cortejar a bellos efebos, Sófocles casado con Nicostrata, los amó durante toda su vida, se cuenta que ya a la edad de sesenta y cinco años, llevó a un niño a la muralla envuelto en su capa a fin de esconderse de miradas indiscretas, el muchacho logró huir robandole esta.
A todo esto...¿qué papel jugaba la mujer en este entramado?, el amor a los adolescentes era superior al de las mujeres, ya que estas ni siquiera podían establecer una relación, el poeta Teognis la define:

"A un muchacho se le toma afecto; de una mujer no hay amante estable;
hace el amor con quien le sale al paso"

Según Protógenes, la unión con la mujer era necesaria para la procreación, pero distando mucho de lo que pudiera considerarse amor verdadero, era considerada una sencilla atracción como el de las moscas por la miel. Estratón dijo de ellas que no tenían mirada limpia, no emanaban aroma puro y eran frígidas por detrás.
Pero, no todo estaba perdido para ellas, algunos defendían su superioridad en el amor, recogido en algunos poemas de la Antología Palantina.
Para terminar con este compendio, por llamarlo de algún modo de "usos y costumbres" amatorias, citaré el pensamiento de Calicrátides, que decía de ellas; "las mujeres han sido instituídas para garantizar las necesidades de la especie, las mujeres, vistas por las mañanas cuando acaban de despertar son feísimas necesitando mucho tiempo para maquillarse y perfumarse, sin embargo los muchachos son hermosos y usan su jornada de manera noble. El amor a las mujeres fue necesidad primitiva, mientras, el amor a los adolescentes ha sido una conquista de la divina filosofía".

miércoles, 6 de julio de 2011


He dejado que fluyeras con la templanza y serenidad de un río cristalino casi en calma. Tu cuerpo es de fuego y tu alma es de piedra. Nunca nada me quemó tanto ni lo sentí tan distante. Ya sé que la culpa es mía... tus actos jamás me engañaron, solo hicieron pantomimas a mi alrededor dejando que mi ilusión creciera. Mientras yo te buscaba en las nubes, tú levantabas piedras en la tierra buscando alguna víbora que saciara tu hambre. Cazador de alimañas, en eso te has convertido. Eres experto en cubrirte con los caparazones tornasolados de los insectos que acuden al olor de la sangre, esa que cae del corazón que portas en tu mano, ese que alguien te entregó y tu manoseas como una masa viscosa y lacerante. Ya no se quién eres, y yo... ya no soy. Maldita cordura que no ha dejado que enloquezcas, malditos fantasmas que acarician tus pensamientos, maldita perfección racional en la que vives...maldito tú que me rompes a cada instante... maldito por siempre.

lunes, 4 de julio de 2011

la reproducción según los griegos....


Los griegos estaban celosos de las mujeres en muchos sentidos, no soportaban el que ellas experimentaran más placer en el acto sexual, para colmo, eran ellas las portadoras de una de las virtudes mas apreciadas, la capacidad de engendrar. Para contrarrestar estas virtudes se dedicaron a elaborar diferentes teorías sobre ellas, una de las mas curiosas es la explicación sobre la reproducción, y el papel que jugaban ambos sexos en ésta.
Según Hipón (y los estoicos en general), el hijo solo nacía del padre. Otros, dando pinceladas de cordura, admitirían que la madre contribuía al proceso, como Anaxágoras, Parménides, Empédocles, Demócrito, Epicuro, Hipócrates...Pero las más interesante y que se afianzó por mucho tiempo fue la teoría de Aristóteles, un auéntico experto en la materia de su tiempo.
Aristóteles mantenía que las mujeres tienen un papel en la reproducción, porque, el embrión se forma, a partir de esperma y sangre menstrual. El esperma, según él, era sangre, como la menstrual, pero más elaborada. La sangre era el alimento que no se expulsa del organismo y que se transforma mediante el calor. Por ello, al ser la mujer menos calida que el hombre, no puede realizar la transformación definitiva, que es el esperma. Así, en la reproducción, el semen, cuece el residuo femenino y lo transforma en un nuevo ser. La madre, al ser pasiva en el acto(recordemos que es el hombre el que tiene la capacidad de "cocer"), se convierte en nodriza del semen que ha sembrado en su interior y ella se limita a albergarlo dentro de su cuerpo, salvando el nuevo germen.
Para los Atenienses, las mujeres carecían de logos y eran simples máquinas de producción biológica.

miércoles, 29 de junio de 2011


La vida no es más que eso, una unión inevitable con la tierra. La naturaleza humana no está preparada para otra cosa, sueñas con volar, con salir, pero solo lo logras con ese fluir etéreo e invisible producto de tu imaginación, ese que no tiene materia, ese que intentas tocar y se escapa entre tus manos como un haz de luz, ¿sobrevivir?, sólo con una dosis de locura...

lunes, 27 de junio de 2011


Su cuerpo se lanzó hacia el abismo oscuro y como tantas noches, lo despertó un suspiro aletargado que lo ahogaba sin razón, sólo tomaba consciencia de la realidad cuando veía la pequeña luz lejana del candil que se filtraba por debajo de la puerta y que a duras penas le hacía vislumbrar los perfiles del lugar en el que se hallaba, entonces, su respiración acelerada tomaba el protagonismo y su mente intentaba ordenarse. Otra noche más... cuántas, y hasta cuando...recordaba la imagen de su hermano Mircea, lo admiró por tantos años, su referente, su guía...con él había descubierto el mundo y sus intrigas, de él lo separaron cruelmente cuando su adolescencia era incipiente, las noches ahogaban sus odiadas lágrimas, había aprendido a mantener la firmeza, la impasividad, la frialdad y la certeza, al menos eso debía conservar como tributo a su estirpe, el sello de su familia jamás perecería con él,al mismo tiempo, la venganza, aceleraba su deseo de sangre.
No necesitaba pensar mucho cómo sería el fin de su enemigo, del verdugo cruel que apaleó a su padre ante la mirada atónita de su hermano maniatado, ese que esperó al final lento y agonizante, padre e hijo, frente a frente, no podía soportar el pensar que el último hilo de vida que su padre conservaba en la mirada, el fin de su hijo, su hermano amado, nada pudo hacer su moribundo padre cuando colocaban un hierro incandescente en los ojos de la sangre de su sangre, justo antes de que la muerte diera su paso tras enterrarlo aún con vida, tumba en la que escupieron y orinaron... Todas esas imágenes daba razón a su destino, él estaba ahí, como brazo ejecutor de esa injusticia...a menudo hablaba con ellos, les pedía consejo y fuerzas, ahora, el momento se acercaba, doblegaría el sufrimiento de sus verdugos, la paz, alcanzaría su alma en ese aspecto, porque su sed era insaciable, por ellos llegaría a lo más alto.

Era una tarde de pascua de resurrección, el castillo lucía sus adornos relucientes y todo era bullicio de criados que iban de acá para allá con porte jadeante, las mesas estaban dispuestas y exquisitas y fastuosas viandas habían sido traídas de toda la comarca, vino italiano de la mejor calidad había sido importado para la ocasión, los Boyardos, tenían paladares acostumbrados a la buena mesa, todo tendría que estar impecable. Vlad había pedido a sus invitados que vistieran sus mejores galas para tal evento, era el momento de aunar destinos, disipar viejas rencillas y firmar una tregua beneficiosa para todos, eso al menos, es lo que había comunicado Vlad en un intento de justificar tal dispendio con los que antaño habían sido sus enemigos.
La cena discurría con normalidad, todo era perfecto. El vino adormecía los paladares y alegraba el alma de los comensales, las risas se distendían más allá, producto de la ebriedad y no tanto de la actuación de algún bufón con poca gracia. Todos brindaban, el olor a asado especiado circulaba por oleadas, además, era pascua de resurrección y con ella terminaban los ayunos impuestos por una cuaresma que por fría había resultado un poco larga. De repente se hizo el silencio, Vlad se había puesto en pie, para pronunciar algunas palabras y, a pesar de su porte poco elegante, había en él un cierto toque enigmático. Su pelo ensortijado parecía cobrar vida, haciendo juego con el brillo de sus ojos negros y profundos, su cara, conservaba siempre el mismo rictus, nada hacía prever su estado de ánimo, era como una estatua de mirada penetrante, capaz de fulminar y dejar en silencio a cualquiera que intentara mantenerla. Pidió silencio, una sensación plomiza sobrevoló en forma de brisa suave por todos los rincones, sólo se escuchaban el ruido de los ropajes y de algún perro en la lejanía, peleando por alguna sobra del asado. Dijo en tono suave: "Amigos nobles, sus hazañas les preceden, muchos de los presentes han luchado menospreciando sus vidas en numerosas batallas. Quiero decirles que es un honor compartir con vosotros tanta valentía, ahora les toca enfrentarse a la batalla más importante de sus vidas, espero que colaboren, su destino está escrito, ahora podrán conocer la diestra del padre". Arrojó su copa en una pared haciendo un ruido estridente que rebotó como un eco premonitorio. El vino rojizo caía por la piedra como un derramamienro de sangre, en ese instante salieron soldados de todos los rincones del palacio, nadie puso resistencia, el factor sorpresivo era la clave, en un principio las miradas desconcertadas buscaban entendimiento, cuando la realidad se tornó palpable y clara, ya era demasiado tarde. Los mayores eran capturados violentamente hacia fuera, mientras el resto de soldados, mucho más numeroso, retenía cualquier intento de huída. El vino hacía que los pasos de muchos fueran torpes y disparatados, el numeroso grupo se amontonaba en un intento de cobrar fuerza, pero cualquier intento era vano. Vlad seguía en su mesa, con mirada impasible todo lo que ocurría, con una naturalidad cínica, el espectáculo era dantesco. Las estacas de madera se amontonaban mientras los Boyardos eran atados por las extremidades a los caballos cuya fuerza las introducía atravesando todo su ser. El dolor debía ser desgarrador, los gritos, se ahogaban con estiércol, a más resistencia, más crueldad. Aquellos que aceptaban su destino tenían la suerte de ser atravesados por las entrañas con una muerte más rápida e igual de dolorosa. Las vísceras se derramaban por las estacas, los cuerpos eran clavados para que no se desplazaran, los niños eran unidos a sus madres por el corazón...Mientras, Vlad notaba como algo en su interior tomaba paz y sosiego, por fin, la venganza adormecía su parte más oscura. Un estado de felicidad, se apoderó de si. Pidió mas vino.

miércoles, 22 de junio de 2011

ÁNGELES PAGANOS.


La magia de los ángeles no es materia exclusiva de las religiones. Los poetas y filósofos paganos hablaron a menudo de los seres espirituales. Platón enseñó que la más alta clase de daimons, que nunca habían habitado cuerpos mortales, eran honrados guardianes de los hombres. Sógrates hablo muchas veces de un buen daimon que lo aconsejó y guió durante su vida. Heliodoro atribuyó el ministerio angélico a espíritus que, según él, habitaron una vez cuerpos mortales durante la edad de oro, y habla de ellos como espíritus aéreos designados por el gran Jove.

jueves, 16 de junio de 2011

LA MISOGINIA EN LA HISTORIA.


Las mujeres vistas por Semónides.(texto de Eva Cantarella).

La historia de la Eva griega es muy significativa, como no podría ser menos. Sobre todo si a ella se le añade otra, la que cuenta el poeta Semónides de Amorgos.
Pues también Semónides en un poema conocido como "Yambo sobre las mujeres", explica con detalle lo que él considera la esencia femenina.
Algunas mujeres, dice Semónides, están hechas de agua y otras de tierra. Las que están hechas de tierra tienen las facultades mermadas por la voluntad de los dioses: no distinguen el bien del mal y sólo piensan en comer. En cambio, las que proceden del mar, tienen como el mar, dos naturalezas: un día son felices, alegran el hogar, y parecen las mejores esposas del mundo, pero al día siguiente son inasequibles, tienen arrebatos de cólera y atacan a amigos y enemigos sin distinción, como las perras que defienden a sus cachorros.
Pero aún hay mujeres peores: las que descienden de los animales, cuyos rasgos han heredado. Está la que viene de la cerda y vive en una casa sucia, no se lava nunca, se viste con ropa sucísima, engorda y se revuelca en el estiércol. la que desciende de la zorra: lo sabe todo, lo controla todo, pero se conforma y adapta a los acontecimientos. La que procede de la perra y vaga por la casa aullando, ladrando, nunca está tranquila ni aún siendo golpeada. La que desciende de burro es distinta: es paciente y trabajadora, come agazapada cerca del fuego y se le puede pegar sin que proteste. Pero tampoco esta es perfecta, dado que está dispuesta a hacer el amor con cualquiera.
La opinión de Semónides sobre las mujeres es de lo más clara, pero merece la pena seguir hasta el final de su increíble reparto.
la mujer-gata es sencillamente funesta: carece de gracia y fascinación, roba y engulle las ofrendas de los sacrificios antes de que puedan ser ofrecidos a los dioses. Y su ninfomanía es tan desmesurada que produce naúseas. Muy distinta es la yegua, refinada y esmeradísima en su cuidado, con el cabello peinado y adornado con flores, un auténtico espectáculo para los ojos, pero también un auténtico desastre para quién se case co ella, a menos que sea un rey.
Pero, la peor de todas es la mona: es tan fea que todos se ríen de ella. No tiene cuello, es basta de movimientos, seca y no tiene nalgas. Por si fuera poco, sólo piensa en hacer daño, lo que la convierte en la mayor desgracia que Zeus haya enviado a la tierra. Sorprende que, después de semejante repertorio, haya una mujer que se salve: la que desciende de las abejas. Ama a su marido y envejece a su lado, cría a sus hijos con devoción y no le gusta hablar de su sexo con las demás mujeres. Feliz aquél que se case con ella. pero cuidado, los versos finales del poema nos inducen a creer que semejantes mujeres no existen en la vida real, y Semónides concluye que las mujeres, aunque parezca que sirven para algo, son un problema para quienes se casan con ellas. Quien viva con una mujer no tiene un día de paz. Cuando tenga un invitado hará bien en mantenerse alerta, porque aquella que parece ser la mejor es la que te convierte en el hazmerreir de los vecinos: la mujer abeja ha desaparecido.
Llegados a este punto, es inevitable tratar de hallar algún consuelo. Y, para que podamos olvidar en parte la misoginia de Semónides, por suerte viene en nuestra ayuda un fragmento de un poema conservado en las Anacreónticas (imitaciones de la poesía de Anacreonte escritas en la Antigüedad tardía):

"A los toros la naturaleza les ha concedido cuernos, a los caballos pezuñas,
a las zorras velocidad, a los leones una temida dentadura;
ha hecho a los peces aptos para nadar, a los pájaros para volar,
a los hombres les ha dado el juicio, a las mujeres nada. Más he aquí
que a las mujeres, en lugar de lanzas y escudos les ha concedido
la belleza. Y la mujer hermosa vence al hierro y al fuego."

miércoles, 18 de mayo de 2011


"Muchas veces recorro las historias que protagonizan mi pasado, en ellas intento imaginarte paseando de aquella forma tan intranquila delante de mis ojos... haciendo presente el contraste de luces y sombras que se reflejaban en ellos."

Recuerdo aquella tarde apacible, el sol tenía un leve tono anaranjado en el horizonte colándose a duras penas por las ramas del sauce, y debajo, la humedad,comenzaba a dar paso a una especie de intranquilidad...eramos tan inexpertos...cada vez que acercabas tu mano, sentía una presión tan fuerte que mi razón se esfumaba, era una sensación cercana al pánico, tan difícil de soportar... quería huir, pero al mismo tiempo algo me lo impedía, algo que dominaba mi ser y me dejaba sin voluntad. Puedo traerlo a este instante con la misma intensidad de aquellos días.
Ahora... sé que estamos muy lejos de todo eso, miles de surcos recorren tu piel ajada, pero... eres tan bello...ahora puedo adivinar con mas claridad lo que está dentro de ti, nadie puede entenderlo, estamos unidos por una conexión cercana al misticismo, siento que te hablo con el silencio, y cualquier palabra es supérflua y banal, creo que toda la vida ha sido una espera, un antes y un después, porque mi alma está desgarrada, solo espero encontrarme de nuevo contigo, mi amor. Ahora, no me reconoces, aunque siempre me sonríes, eres un cuerpo despojado de recuerdos, cuentas historias inconexas aunque llenas de sentido, aparezco en ellas constantemente, no podría ser de otra forma, me duele tanto ver que estas y al mismo tiempo tu alma vuela lejos... porque esta enfermedad cruel, va destruyendo tu presente mas cercano, hace que cualquier acción sea una duda. Cosas tan cotidianas son interrogantes, a veces te desconciertas de tal forma...y yo, siento que no estoy a la altura, en mí se mezclan polos opuestos, transformados en una lucha constante, impotencia, rabia...otras, me siento valiente y capaz. Ojalá pudiera entrar en tu mundo tan opaco por un instante, decirte, estoy aquí, amor mío, dime que me recuerdas, como yo a ti.

martes, 5 de abril de 2011


Ya se un poco acerca del recorrido de esta vida, tan odiada y amada por otros...
Hoy te tenía dormida sobre mi pecho, tan pequeña, tan frágil...sintiéndote igual que un lienzo en blanco, eras silencio e instintos de supervivencia dependientes de mi.
Mi niña, al principio todo será lento, eterno, adornado de curiosidad mundana. A medida que avance tu experiencia, sumada en años, podrás notar como todo se convierte en una rueda temporal arrastrada por la inercia. Ojalá pudieramos expandir el tiempo como en aquellos días en que tus pasos eran aún incipientes, en los que las semanas eran meses y los años se marcaban en la distancia como algo imposible de definir. Habrá cosas que no podrás entender y que aceptarás como algo inevitable. El tiempo te hará cuestionarlas y lo estropeará todo, pero para eso, aún queda mucho. Ahora me entreno para ser la niña que fuí, quizá la que nunca he dejado de ser, ahora tengo la excusa perfecta para retomar esa parte de mi que creía adormecida, recordaré a través de tus ojos y traeré al presente lo que he tratado de esconder celosamente. La vida hace que te defiendas de esa parte frágil e insoportable que te hace mirar sin recelo, que te lanza sin pensar, sin cuestionar ignorando las consecuencias. En cierta forma, envidio tu vacío, tu ausencia de ideas, tu principio...Hoy, me niego a sacar conclusiones, porque, aunque no lo parezca, estoy aprendiendo de ti.

viernes, 11 de febrero de 2011


(...)Aquella noche había prometido no conjurar sus desdichas a los astros. Su cuerpo se rebelaba en un ataque desesperado. Miró sus manos huesudas y blanquecinas, esas que habían acariciado tanta belleza y sintió rabia e impotencia. Ahora su pasado pasaba ante sus ojos como una nebulosa opaca. Intentaba disiparlo, engañándose a si mismo, pero la realidad le abofeteaba sin piedad. Ahora no podía hacer nada, no tenía fuerzas para lamentarse, ¿para qué?, una extraña pasividad cercana a la frialdad se habían apoderado de su ser, el no sentir nada se había convertido en un estado perfecto en esas circunstancias. Notaba con gran fuerza como esa enfermedad cruel instalada en su cuerpo no cejaba en su empeño, a diario avanzaba atravesándole las entrañas, deteniéndose con fuerza, llevándole a un éxtasis cruel en el que a veces perdía la cordura,no podía entenderlo, ¿por qué a él?, un genio del arte, un mago de los sentimientos, tenía tantos proyectos... tanto que dar... alguien que ha rozado la cumbre y el cenit de los sueños, él, que había llegado a ese instante en el que la omnipotencia te hace ser fuerte y poderoso, invencible... ahora lo derrotaban sin piedad en un camino lento y doloroso. A veces, en un ataque desesperado había planeado en su cabeza mil y una formas de poner fin de una forma sencilla, que él habría considerado cobarde en un pasado no muy remoto, a su situación de un plumazo. Cerró los ojos por un instante, estaba adormecido por los narcóticos que lo sumían en un estado semiinconsciente, preludio de un abismo diferente e incontrolable, ese en el que el subconsciente toma las riendas, un lugar en el que habría querido permanecer para siempre.(...)

viernes, 28 de enero de 2011


Eres sinónimo de firmeza... pareces tenerlo todo tan claro...ignoras mis devaneos en la madrugada, mi sonrisa inevitable, esa que nace desde las entrañas en un torbellino imparable, esa que intento esconder inútilmente, que se delata a través del tornasol de mis ojos, ¿sabes? cada día prometo no pensarte, lo intento, pero... el sentirte... se ha instalado en mí, creo que solo si mi alma se borra podría lograrlo. Cuando no lo soporte... el diablo estará acechando.