viernes, 21 de diciembre de 2007

martes, 18 de diciembre de 2007

algo de caos.......

Tenía miedo de perderte, y no ha sido así, pero el tiempo pasa, y numerosas dificultades se cruzan en nuestro camino, creo que la palabra destino no existe entre nosotros. Ahora haces un paréntesis en tu vida, yo sigo con la mía, tan plana, tan vacía en esa parte, que a tí te pertenece.Cada día que pasa es un sello que certifica que nunca pasará nada, y que solo el sueño, permanecerá eternamente.
Ha llegado la época navideña, me gusta porque la recuerdo, pero esta que en el presente aparece ante mis ojos, no tiene nada que ver, con la que yo viví en otra época.
La navidad se ha convertido en un juego de adaptación abstracta, en la que los símbolos me conectan con aquello que viví, se han convertido en el alma de ese momento, sin eso, solo sería un juego de luces y locura.
En ciertos momentos, me conectan con la niña que fuí y de la que no quiero desprenderme, en algunas ocasiones. No es vivir colgada de eso, pero, ¿por qué no rememorar esa sensación?. Tampoco es plan de ir con los ojos cerrados, ya sé que ir de puntillas por la vida hace que al pisar firmemente, la realidad te aplaste, pero ni una cosa, ni la otra, un poco de magia, porque el momento o este tiempo, es de sueños. Así que soñaré un poco.

martes, 4 de diciembre de 2007

Mi otra mitad (2).....

Que cierta es esa frase, no se valora algo hasta que se pierde. Hoy, cuando he vuelto, he sentido un gran vacío en mi corazón, no sabía hasta que punto te quiero, porque, aunque me lo niegue a mi misma, una y mil veces, eres esa espina clavada profundamente. Cuando estás no hiere, y es por eso, porque estás.
Quiero dejar de sentir este absurdo, hacer caso a mi mente, ¿por qué me siento tan vulnerable?. Mil veces me has dicho que me quieres, hasta el último segundo, en el fondo, sabes tan bien como yo, que lo nuestro es un sueño, y como tal, nunca podrá tomar forma, más que nada, porque, es tan perfecto, que la sola intención de materializarlo, acabaría con él.
He intentado perderme por otros sitios, ver caras diferente, sueños distintos, a veces, encerrarme conmigo misma, tratar de no pensar en nada, pero, si por casualidad cierro los ojos demasiado, siempre acudes a mi mente, como algo de lo que jamás podré desprenderme. En realidad ya eres lo que no hice en esta vida, porque , nunca tendré valor suficiente.
Ciertamente me merezco estas lágrimas que nunca podrán curar ni redimir las tuyas.
El dolor es lo único que realmente me pertenece, algo que nadie debería experimentar, pero que tomo como justo castigo a un error, que nunca debí de iniciar.
Ojalá puedas tu olvidarme, siempre nos quedarán esos momentos bellos e irrepetibles, porque , soy tu otra mitad, y lo sabes, al menos en una parte de nuestras vidas.