viernes, 25 de mayo de 2007

Cuando tu vida lleva ya un cierto recorrido, son pocas las cosas que te sorprenden. Sentir que todo es fácil, que no hay inquietud por lo que pueda venir, pensar que todo es pasado, o futuro previsible... es triste, muy triste...
Pero, ¿para qué está la madurez entonces?, o... ¿el paso de los años?. Añoro esa sensación de vacío, de abismo, porque sí, es cierto, no sabemos nada del mañana, pero, no me refiero a eso, hablo de los elementos con los que se formará.
Ciertamente, hemos cerrado las posibilidades, estamos atrapados en un círculo donde, para bien o para mal, todo nos resulta familiar, conocido. Utilizamos las mismas materias primas, pero, ¿quién quiere cambiarlas?. Es como decirle a un escultor consolidado que cambie la arcilla por algo diferente, si le va bien asi... ¿para qué?.

jueves, 24 de mayo de 2007

Palabras para Julia.



Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo.

miércoles, 23 de mayo de 2007

silencio...

Ya es tarde, la ciudad duerme, calla, sueña.

Hoy siento un poco de tristeza, mi musa calla también, esta cansada de mis cosas, idénticas teorias, sueños frustrados, amores que fueron, que quizá nunca sean, que no mueren, porque sencillamente, nunca estuvieron vivos.
Me dices, que un amor siempre es una historia no acabada, una puerta medio abierta, algo que no cicatriza nunca, pero, ignoras que eres tú el que no haces que eso termine, porque lo mantienes vivo, dentro de tu ser.
Es imposible, ¿cómo puedes llevar un corazón lleno de heridas abiertas?, sí, supongo que no sangran, ni duelen, pero, una herida así, es vulnerable y si no se cura, acabará matándote algun día.

Aquí y ahora, desde mi "escondite del silencio", acompañada por esta soledad, puedo ser yo misma, porque desconoces que...
El silencio... tiene, tanto que decirme esta noche...

Perdida...

A veces, te encuentras mirando a un punto inconcreto, un punto perdido, que no te transmite nada, en lenguaje coloquial, ni frio, ni calor. Algo parecido a esa sensación de cuando te hablan y estas absorta en una buena lectura, puede caer todo a tu alrededor, que para tí, solo existe ese instante dentro de esa página. En el primer caso, estas dentro de tus pensamientos, en el segundo, dentro de los pensamientos que alguien escribió, quizá no para tí, pero que han caido en tus manos.
Hace mucho que no me pierdo en mis pensamientos, ¿para qué?.
Aunque mirar la vida así, con pasividad, hace más daño, que dejarte llevar por ella, el coger las riendas, y sentir que eres dueña de tu destino, a pesar de las dificultades, ahora que lo pienso, ¿hice yo eso alguna vez?.
Para tomar un decisión así antes hay que conocer un camino claro, admiro mucho a esas personas que salen de su entorno y van a la aventura, sin saber qué hay tras la puerta del mañana, da igual si van a estar mejor, o peor, pero es mas fuerte el saberlo que quedarse ancladas. ¿Por qué no puedo yo ser así un poco?.
En todas las facetas de la historia de alguien, más importante, o no, siempre hay un punto decisivo, decisión que marcó para siempre sus vidas, ese centro geométrico al que luego giró todo su mundo, llámese geográfico, o personal. Creo que los puntos geográficos no son importantes, el sentir que perteneces a un sitio, está bien, pero no todos tenemos nuestra "tierra roja de tara", ojalá, porque la tierra es inamovible, inmutable, y sería tan fácil como volver allí. Ahora bien, ¿es mejor aferrarse a un punto personal?. Creo que no, depender de la voluntad de otro es incluso mas absurdo que depender de un punto geográfico, no por falta de fidelidad de esa persona, sino porque saca de tí lo más importante que guardas de ti mismo, dejarse llevar es tan cómodo como inútil, es convertirse en la marioneta de otro.
Tengo que ponerme manos a la obra, he de buscar mi referente dentro de mi misma, creo, que nunca lo tuve, que ese referente siempre estuvo fuera de mí, no sé por donde empezar, estoy tan perdida...
Lo peor es que lo dejaré como siempre, para mañana y pasado igual...
Aún tontamente espero esa luz-guía que me marque el camino, creo, que es como el sueño de antiguos piratas con un mapa falso, dedicados en cuerpo y alma a buscarlo, morir incluso en el intento, y luego ¿para qué?. En realidad no buscaban nada real.
Quiero tener la sensación de que me dirijo a algún sitio, aunque esté engañada por un mapa falso, cuando miro hacia mi futuro, éste se desdibuja y a veces eso, pesa mucho...

martes, 22 de mayo de 2007

UN PASEO POR LAS NUBES.

Cuando era pequeña, pensaba que las nubes eran de algodón, alli vivían pequeños duendecillos felices y revoltosos, personajes para los que la vida era dulce, tierna, risueña... Yo me asomaba a veces a ese mundo y participaba de sus risas, sus casas, su vida, hoy, recordando esa ficción de mi mente, he intentado volver a pasearme por las nubes y he encontrado que se han convertido en sencillos cúmulos de vapor de agua en suspensión. Sé que la vida cambia, pero perder la imaginación, la fantasía, evadirse hacia algo diferente...¿tendria que convertirse en una actitud infantil?, quiero volver a pasearme por las nubes, encontrarlas, aunque muchos de sus habitantes hayan desaparecido, intentaré reconstruir sus vidas, cambiarlas, necesito volver allí, despegar los pies de la tierra, aunque sea por un corto periodo de tiempo, ya, sé que no puedo irme a vivir allí, mi vida está en otro sitio, donde las circunstancias externas, no dependen totalmente de mí y no está en mi mano, el cambiar esas circunstancias, pero sí, el mirarlas de otra forma.

Volveré a pasearme por las nubes, sin dejar el hilo que me une a ti, tu serás mi referente terrenal cuando me olvide de este mundo, en ese instante tira de él y llévame hacia tí, cuando sienta tu abrazo, me olvidaré de la vida que se encuentra allí, está tan lejos... al fin y al cabo, las nubes, ¿no pueden ser también de humo?.
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EL EXTRANJERO
-¿A quién quieres más, hombre enigmático,
dime, a tu padre, a tu madre,
a tu hermana o a tu hermano?
-Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.
-¿A tus amigos?
-Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.
-¿A tu patria?
-Ignoro en qué latitud está situada.
-¿A la belleza?
-Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.
-¿Al oro?
-Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.
-Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?
-Quiero a las nubes..., a las nubes que pasan... por allá.... ¡a las nubes maravillosas!.
Charles Baudelaire.

lunes, 21 de mayo de 2007

domingo, 20 de mayo de 2007

Nunca pensé en algo así, un mundo que se desarrollaba tras el cristal. Siempre fue una diversión, algo que podias mirar, en la distancia, sin que llegara a rozarte ni afectarte, total, ¿para que estaba ese cristal?, pero, hoy lo ves todo diferente, nada es lo que era, las palabras se vuelven personas con tal fuerza que puedes casi palparlas, sentirlas, ¿es real? ¿solo es una ficción de mi mente? . Me enseñas tu criterio, me avisas de tus errores, esos los pasos que diste en falso, pero...¿tengo yo que pasar por lo mismo?. Sé que realmente lo haces porque quieres avisarme, ves peligros donde yo no veo nada.

Las personas no seguimos un plan establecido, no somos normas, somos imprevisibles, y también debemos aprender de nuestros errores, con el tiempo, ese escudo que has puesto delante de mi, tendra alguna fisura y seré más vulnerable, espero estar preparada para ese día.