sábado, 12 de enero de 2008

tejiendo lunas en la madrugada...

Me has visto ser felíz entre tus brazos,
Te he visto amar y huir
Como un ladrón que se descuida.
Me quema el sinvivir de no tenerte.
Intento ser valiente y más fuerte
Cuando imagino que otros labios
Me disfrazan de pasión y yo me siento...

Enamorada,
Tejiendo lunas en la madrugada.
Aunque otros brazos calmen mi deseo
En cada beso,sin querer,te buscaré.
Enamorada,
Aunque haya otro que me encienda el alma,
Será el secreto que llevo tan dentro,
Que en el fondo me desnuda la verdad.

Entre el amor y el odio hay sólo un paso.
Entre la verdad y el engaño
Hay un océano de dudas.
Me ahogo en soledad en mis naufragios,
Me aferro a tu recuerdo
Y me ilusiono aunque te pierdo,
Y cada noche pienso en ti aunque me haga daño...

Enamorada...

Se olvidaron las palabras,
Las promesas que bordamos.
Se eclipsaron nuestros sueños,
Hoy tu corazón se escapa y no te tengo,
No te tengo...

Enamorada...

miércoles, 9 de enero de 2008

tras mi muro...

Por muy afianzadas que las cosas permanezcan, siempre hay un movimiento. Es el juego de la vida, del que no se puede huir. Puedes pensar, esto permanecerá así para siempre, me gusta, voy a cuidarlo para que no cambie por mucho tiempo, pero, decirlo, tal cual, es aproximarse a algo inerte, es, como hablar de un mueble viejo, que cumple su función, pero el paso de los años, deteriora.
Ya, sé que todo tiene su excepción, pero al hablar de personas, no puedes estancarte.
Un día, notas que te hiere algo que antes no lo hacía, o que te sientes sola, cuando antes no lo sentías... claro que cambiamos, tenemos nuestro margen de acción, donde todo permanece inalterable, pero, ¿dónde estan los límites que marcan ese espacio?.
Es triste encontrarte un día dando respuestas que no te pertenecen, tener que deducir de hechos, palabras inexistentes. No está mal, si los hechos siempre permanecen, corroborándote esas respuestas. El problema está, cuando no hay hechos, y mucho peor, no hay palabras. Te quedas sola, intentando responderte, en un conjunto de ideas sin solidez, producto de las dudas, que van erosionando la confianza.
Sólo queda esperar, el tiempo decide siempre, impasible, y me dirá, hacia que lado se inclina la balanza.