
Imaginaba cual era el final, aunque todos dijeran lo contrario, incluso, una parte de mí, me avisaba cruel y despiadadamente. Es triste tener que dar razón a ese lado, que siempre tiene los pies en la tierra, que es negativo, que ve el lado malo, que corroe todo lo que toca.
Pero... tú también eres culpable, nunca me avisaste que el diablo te acunaba, como a su mas preciado tesoro. Nadie me dijo, que las viejas historias te habían convertido en piedra. No ví, no sentí, como me negabas por las murallas. No acepté, que era el paréntesis de tu otra... verdadera mirada.
Ahora... no sé. Creo que es tarde. Para mi no, que sigo y seré la misma, a pesar tus esfuerzos.
Ahora he cerrado las puertas mas que nunca, porque, no mereces mi vida, ni mis palabras, ni mi amor.
No pienses que huyo, al revés, te ayudo y a la vez, a mi misma.
Cuando sientes, que estando o sin estar, sería lo mismo. Cuando al estar, tampoco pintas nada... Duele, pero la palabra que mejor lo describe, es "FIN".



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