
Ahora que el buen tiempo se intala de nuevo en nuestras vidas, vuelve un poco la esperanza de todos los años. ¿Más horas de luz es sinónimo de más felicidad?. A veces confundimos optimismo con felicidad, pero es fácil, ¿no tiene la felicidad cierta dosis de optimismo?. Vaya lios mentales que me traigo, vueltas y mas vueltas a una idea, que cuando creo que me abandona vuelve a surgir, al final, casi siempre para llegar a ningun sitio.
¿Un deseo imposible? dejar mis ideas a un lado, mi pensamiento, mi mente, y dejar que lo que me rodea llegue a mí puramente, sin filtros, sin modificaciones, recibir las cosas tal y como son.
Pero, es sólo un deseo, estamos llenos de prejuicios, de ideas pasadas que nos asaltan para hacer la realidad mas fácil a nuestros ojos, no vayas por ahí, que sabes lo que te pasó.... no hagas esto, que ya sabes las consecuencias....buf, ya estoy harta de oirme a mi misma poniendo freno a todos mis actos, mas que freno, tengo un muro instalado, ¿podre saltarlo algun día?. ¿Donde esta el verdadero Edén?, ¿aquí donde estoy?, ¿detrás?. No quiero morder la manzana del árbol de la ciencia, porque según las antiguas escrituras... ¿Ves?, otra vez los malditos prejuicios, esta claro que no veo las cosas claras, no sé donde estoy y por supuesto, menos donde estas tú.
Por ahora, seguiré así, esperando pistas, o algo que me muestre el camino de ida, o de retorno a ese supuesto Edén. Al menos tengo la esperanza de poder reconocer su puerta de entrada, aunque, si no lo encuentro, quizá nunca lo conozca, si hay otra vida, quizá sea en esa.
Genesis 3:24
Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía a todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.



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