
Bueno, quizá no debería perderme en el tópico tantas veces gastado de hacer balance del nuevo año.
No siento que el año termina, hay cierta continuidad, no veo ante mis ojos nada nuevo, ni diferente, ni deseos de un nuevo comienzo de nada, la continuidad, lleva un tiempo en el que está en un buen camino, y quiero que siga así.
Quizá si he puesto como meta al final de este año, el NO estar, o esperar, o seguir sintiendo o manteniendo a mi lado a aquellas personas que de una forma u otra, me han defraudado de una manera brutal, pero bueno, yo tengo la certeza de que el cariño que entregué fue sincero y el veneno que hayan recibido o la forma en que se autojustifiquen me importa bien poco.
Las circunstancias dolorosas, los baches del camino, tienen su parte positiva, y es el descubrirte quienes están de verdad, porque te entregan un cariño sin cortapisas, y aquellas que solo llenaban su mísera y aburrida vida y ya no les vales (no merecen ni que siga hablando de ellas).
Ahora la vida, me descubre nuevas miradas, personas que tienen cosas bellas que aportarme, sin pedir nada a cambio, me siento muy afortunada por ello, desde luego, voy a cambiar en ese sentido, porque quiero abrir mis puertas, reir, soñar, llorar y principalmente sentir con ellas, todo lo bueno y lo malo que la vida me traiga.
Vida a la que miro con esperanza, sacando sonrisas debajo de las piedras que caen a veces sobre mí de forma incontrolada.
Claro que puedo equivocarme, pero no me importa, ahora puedo confiar, los demonios existen, pero creo que por ahora, ya los he sacado de mi lado.
Especial mención merece, en este final de año, un ser especial y diferente, al que le agradezco de corazón lo que ha hecho por mí, él igual no es conosciente de todo el potencial que tiene, una persona que ha sido capaz de sacar a mi corazón del letargo en el que se hallaba y que ha hecho que volver a sentir, sea una posibilidad en mi vida.
Pero bueno, hay mucho por hacer, y el camino aún es difícil, comenzaré por aquello cercano y posible, si la espiral empieza a girar de nuevo, aunque con difucultad, llegará un momento en que la inercia la lleve sola, un nuevo futuro se abra, y pueda sentirlo en todos los poros de mi piel. Ahora estoy en el camino hacia una normalidad diferente, tranquila y serena.



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